La autoestima es el sentimiento valorativo  de nuestra persona, un nivel adecuado de  autoestima se relaciona con una valoración positiva de nuestra persona, un reconocimiento autentico de nuestras cualidades y  limitaciones. Nuestra autoestima se evidencia mediante nuestro comportamiento, y en el caso de los niños se debe tener en cuenta  tres aspectos del comportamiento: que el niño actúa para obtener una mayor satisfacción y creerse mejor; que actúa para confirmar la imagen que tienen los demás y el mismo sobre de él; o que suele actuar para ser coherente con la imagen que tiene de sí, por mucho que cambien las circunstancias.

Este sentimiento valorativo va de la mano del autoconcepto, que es la representación mental que tenemos de nosotros mismos, que nos permite darnos cuenta qué somos y cómo somos. Este autoconcepto nos da información sobre cómo nos percibimos en diferentes aspectos de nuestro ser; desde el aspecto académico – intelectual, el social, el afectivo, el personal y el físico; y es sobre esta percepción que realizamos una valoración.

También debemos tener en cuenta que la autoestima se va formando desde que nacemos, influenciada por aspectos internos como variables ambientales (sociales y/o culturales); y que se va asimilando e interiorizando mientras vamos creciendo, y que también va variando con la edad.

Los niños y adolescentes con una alta autoestima se enorgullecen de sus logros, actúan  con mayor independencia, asumen  sus responsabilidades, poseen una adecuada tolerancia a la frustración, buscan realizar actividades novedosas, son creativos, expresan con mayor facilidad sus sentimientos y emociones. Son personas con actitudes positivas  hacia ellos mismos, que creen en sus capacidades y habilidades, y la demuestran.

Mientras que un niño y adolescente con baja autoestima, evitará situaciones que le generen ansiedad y en las cuales crea que fracasará, despreciará sus cualidades y habilidades, presentará sentimientos de desvalorización, tendencia a ser extrapunitivos; son niños y adolescentes dependientes que se dejan influenciar por los demás. Estos niños y adolescentes muestran actitudes negativas acerca de sí mismos, y es difícil que crean lo contrario aunque se los demuestren, con frecuencia suelen  rechazar alabanzas.

 

¿Cómo reconocer si tu hijo o hija tiene una alta o baja autoestima?

Aquí te señalo algunas pistas

 

Alta Autoestima

  • Hacen amigos con facilidad.
  • Muestran entusiasmo ante nuevas actividades.
  • Son cooperativos, siguen reglas si estas son justas.
  • Pueden jugar solos o con otros niños.
  • Les gusta ser creativos y tienen sus propias ideas.
  • Demuestran estar contentos, llenos de energía, y hablan con otros sin esfuerzo.

 

Baja autoestima

  • Con frecuencia manifiestan: “No puedo hacer nada bien”, “No quiero intentarlo”.
  • “Sé que no me va a salir”, “Sé que no lo puedo hacer”, o “Quisiera ser otra persona”.
  • Son sumisos o muy agresivos.
  • Experimentan sentimientos de culpabilidad.
  • Se pone a la defensiva y se frustrará fácilmente.
  • Suelen evitar las situaciones que provoquen ansiedad.

 

 

La importancia de la autoestima

 

El desarrollo de una alta autoestima  es importante en el niño y los adolescentes; porque no solo repercute en su desarrollo emocional sino en  su desempeño y éxito en el colegio. Un niño u adolescente con baja autoestima encuentra muy poca motivación en la escuela y las actividades que se realizan en ella le producen ansiedad,  generándose en él un sentimiento de incapacidad, que luego muy probablemente se evidencie en sus bajas notas. También, porque un nivel adecuado de autoestima, favorecerá al proceso de  socialización; ya que el niño  podrá establecer relaciones interpersonales satisfactorias.

Asimismo, una alta autoestima está ligada con el desarrollo de la creatividad, debido a que todo acto creativo siempre conlleva un riesgo, y el niño debe poseer confianza en sí mismo y en los demás. Además, el comportarse de una manera creativa exige que funcionen conjuntamente el intelecto, la imaginación visual, aspectos lúdicos, destreza física y mental; que un niño temeroso u ansioso, tal funcionamiento estaría mermados, porque la ansiedad entorpecería la conjunción de todas estas habilidades.

 

¿Qué acciones pueden debilitar la autoestima?

 

Te señalo algunos ejemplos del día en dónde se puede estar favoreciendo el desarrollo de una baja autoestima.

  • Expresarle que tienes demasiadas o muy pocas expectativas sobre ellos.
  • Gritar o criticar demasiado, especialmente enfrente de otros.
  • Utilizar adjetivos  como tonto,  estúpido, flojo.
  • Si al cometer errores, les dices que han fracasado.
  • Si los sobreproteges o los descuidas.

 

Estrategias para fortalecer su autoestima

 

Terapia FamiliarconNiñosDebido a la importancia que representa desarrollar un nivel adecuado de autoestima, es importante que tantos los padres como aquellos que estemos a cargo del cuidado de un menor; podemos favorecer el desarrollo de una alta autoestima en ellos; por ejemplo, propiciando su autoobservación y la autoaceptación, el reconocimiento de sus sentimientos, incentivando su creatividad y el reconocimiento de sus habilidades.

Por ello comparto contigo algunas estrategias que favorecerán el desarrollo de una alta autoestima en tus hijos.

 

  • Motívalos para que descubran y exploren su medio.
  • Elogia sus éxitos, aunque sean muy pequeños.
  • Deja que resuelva las dificultades que se le presentan, así él o ella podrán poner a prueba sus habilidades.
  • Cuando corrijas sus conductas, critica sus actos, nunca a su persona. Puedes expresarle: “Eso está mal”, nunca le diremos: “Eres un desastre”.
  • Exprésale tu cariño y afecto incondicional independiente de sus logros y comportamiento, esto le proporciona seguridad.
  • No utilices castigos físicos, estos causan daños a la estima personal.
  • Motive la expresión de sus sentimientos, no le enseñes a ocultarlos.